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martes, 16 de junio de 2015

Reseña en el Blog La Puerta de los Libros Infinitos



Podréis encontrar una nueva reseña de "El Bosque Sin Luz" en el blog de La Puerta de los Libros Infinitos! 



Es un blog muy interesante dónde podréis encontrar multitud de recomendaciones y está gestionado por Ester, una lectora valiente que siempre acepta nuevos desafios.

Gracias por esta crítica constructiva mostrando lo que te gusta y lo que no.

Un abrazo! 

lunes, 2 de marzo de 2015

La Kriticona- Reseña Literaria

La Kriticona es periodista y crítica literaria. Su blog es increible y ampliamente seguido en muchos países. Siempre sincera y mordaz, no se corta de decir sus opiniones más sinceras sobre cada libro que lee. 
Muchas gracias Patricia- Kriticona por haber leído El Bosque Sin Luz y haber realizado esta crítica.



jueves, 20 de marzo de 2014

Aparición del Bosque Sin Luz en el blog Zona Excentrica


Muchísimas gracias a Judith por la increíble entrada aparecida en el Blog Zona Excentrica.
Es un blog altamente recomendable donde encontrareis mil y una cosas interesantes :)

Espero que muy pronto te animes a leerlo y encontrar una reseña tuya!

Un abrazo!


jueves, 13 de marzo de 2014

Entrevista La Calavera Intelectual

Cece y su increíble blog La Calavera Intelectual se han interesado por el Bosque Sin Luz.. como y dónde surgió y anécdotas varias..

Todo lo encontraréis en su blog! así como otras muchas cosas más! blog muy recomendable!

http://lacalaveraintelectual.blogspot.com.es/


sábado, 19 de enero de 2013

2013!!!


¿Cuáles son vuestros objetivos para el 2013? Espero que se os cumplan todos vuestros deseos!
¿Comenzó bien el año? ¿ya habéis cumplido algún deseo?
Mis objetivos para este año... publicar El Bosque Sin Luz para que podáis leer la historia entera.. y acabar el Bosque Sin Luz II !! espero daros buenas noticias a lo largo de estos meses...
Un abrazo para todos los duendecillos que recorren estos bosques!


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Felices fiestas!

El Bosque Sin Luz os desea Felices Fiestas!!! :) que paséis muchas alegrías  hoy , mañana y SIEMPREEE!!
Un gran abrazo


lunes, 16 de abril de 2012

Últimas noticias......!

La historia del bosque está concluida.. y en búsqueda de editorial interesada.... está llena de nuevas situaciones y nuevos peligros... nuevos personajes... 

La segunda parte del bosque.. pronto estará en camino..!!!


viernes, 27 de enero de 2012

Preguntas..

¿Quién será la muchacha de los ojos verdes?, ¿cómo se acercarán a la ciudad de Astra sin ser descubiertos??
Esta todo demasiado tranquilo... ¿Será acaso una trampa??
La calma que precede a la tempestad... la música tétrica de un violín sigue sonando... algo se acerca!!


miércoles, 26 de octubre de 2011

Ojos verdes

Tenía un nudo inmenso en la garganta. Quería gritar y no podía. Quería huir y no podía. Tres individuos de la élite estaban ante mí. Tan temerosos, tan oscuros. La maldad y la magia negra respiraban por cada poro de su piel.  Uno de ellos me miraba constantemente, los otros tres miraban lo que me rodeaba. Probablemente estaban tanteando dónde me encontraba. Tenía que huir de allí. De repente me acordé de la náyade y del pequeño ser. No recordaba nada, hacía muchas horas que no les veía. Pensé unos segundos. Rebusqué en mi mente. Tan solo recordaba colores llamativos y voces angelicales. Ahora era todo oscuro, como antes. Era extraño. No sabía si había sido un sueño. O quizás la realidad. Tendría que hablar con mis compañeros.
Una sonrisa se dibujó en los labios del ser más alto. Satisfecho por lo descubierto, empezó a desaparecer. Justo en el momento que iban a desvanecerse por completo, una figura adolescente apareció en el plano. Se asomó por detrás de ellos, una chica. El abundante flequillo negro de su frente no tapaba unos grandes ojos esmeralda. Tampoco los tapaban sus horquillas con forma de hojas.  Me estaba observando. Las facciones perfectas de su cara revelaban pensamientos malignos.  La mujer de la élite se dio la vuelta y gritó algo. La muchacha desapareció al instante, no sin antes dejar una huella helada en mi mente y en mi cuerpo. Después de eso, las imágenes desaparecieron.Todo volvió a ser oscuro. La densa agua que me rodeaba, el suelo, los seres microscópicos, todo negro.
La náyade se encontraba enfrente, a mi lado unas sirenas impactadas por lo visto. El pequeño ser apareció de la nada. Todo era confuso, no sabía que había sucedido.  

lunes, 5 de septiembre de 2011

Murciélagos

Intentamos volver sobre nuestros pasos. Quizás habíamos escogido mal el camino. Los murciélagos empezaron a volar en círculos por encima de nuestras cabezas. Eran animales capaces de producir heridas mortales con solo hincarte sus grandes incisivos.  En la superficie a veces había seres de la misma especie. Aunque grandes, eran inofensivos y solo se alimentaban de insectos pequeños. Los que nos sobrevolaban eran de pequeño tamaño, pero exageradamente rápidos. Según iban bajando, sus dientes se iban alargando. Nuestro tiempo de reacción se acortaba.
Asks aumentó el tamaño de sus llamas. Quería asustarles, pero no lo consiguió. Estábamos confundidos. Justo en el momento en el que retrocedimos al pasillo por el que habíamos llegado, un destello me llamó la atención. El pequeño ser también se había dado cuenta de aquello. Proyectó un pequeño haz de luz hacia ese lugar. La forma de una rosa apareció. Mis pies se paralizaron. Efectivamente, estábamos siguiendo el camino correcto. Miré arriba, a pesar de que en esa parte, el techo era muy alto, se podía distinguir perfectamente el titánico nido que había allí formado. A continuación miré al otro lado. Si mis cálculos no fallaban, la entrada a la segunda parte del pasillo estaba aproximadamente a unos ochocientos metros. Los murciélagos tardarían apenas un minuto en estar a nuestra altura. Era imposible.
Miré a los pequeños duendecillos, estaban escondidos detrás de Asks. No podía contar con su ayuda. Necesitaba pensar rápido. Se me ocurrió una idea, me acerqué al felino. Le indiqué que empezase a expulsar llamas de fuego por la boca. No era un plan definitivo, pero debíamos ganar tiempo.

jueves, 23 de junio de 2011

Estallido fuera del agujero

Después del temblor un nuevo estallido de luz se produjo. La energía me impulsó por el agujero, llegué hasta el final ,incluso, debido a la fuerza del impacto llegue a tocar el cielo. Fueron tan solo unos segundos, pero a mi me pareció un viaje eterno. No veía el paisaje, todo estaba borroso. Tan solo noté el tacto de las nubes, era húmedo y frío. Mis dedos se estremecieron al sentir aquello.
Sin darme cuenta empecé a bajar. Otra vez me adentraba en el agujero. Caía a una velocidad de vértigo. Las  imágenes que iba viendo se agolpaban en mi cabeza sin control. Cuando ya estaba en la mitad del agujero, la energía desapareció y mi caída era libre.  Miedo, desesperación y angustia se entremezclaban con una rara sensación de paz interior. El intentar haber cambiado el mundo calmaba en una pequeña parte mi alma. Mientras caía me iba golpeando violentamente contra las paredes De tantas magulladuras que tenía mi cuerpo, el dolor se había convertido en una constante. 
Cuando llegué a la altura a la que se encontraba el agujero donde estaba el pequeño ser, a duras penas  le miré. Nuevamente estaba cayendo al abismo de aquel fuego. Cuando estaba a punto de llegar al fondo el brazo de antes me paró. Tal y como la vez anterior, el tiempo se paró por unos instantes y sentí un leve hormigueo en el estómago El brazo me impulsó hacia  arriba,  me enganché en otro brazo, este hizo un gesto que me impulsó hasta la mitad de la cueva. Después de eso empecé a caer a un ritmo extremadamente rápido. Un tercer brazo me golpeó y con mucha fuerza entre volando en el agujero donde estaba el pequeño ser. 
Me di un golpe fuerte en la cabeza y caí fulminado. No sabía si estaba a salvo o sí había sido mi imaginación. Tan solo se que mi mente se desconectó del mundo.

lunes, 20 de junio de 2011

Abismo ardiente

Intenté nuevamente cogerme con la otra mano al borde. Era imposible, ya no disponía de tanta fuerza. Cerré los ojos para concentrarme y pensar que iba a hacer. Los abrí bruscamente, empecé a notar un extraño calor en los pies que me iba subiendo por todo el cuerpo. Miré abajo. Una extraña masa roja y amarilla se estaba formando en las entrañas de la tierra. No sabía que era eso, pero probablemente nada bueno.
De mi frente empezaron a caer perlas de sudor, el calor cada vez era más vivo. Le precedía un humo naranja, que avanzaba a más velocidad que la masa en sí. Cuando tocó mi piel sentí como me la abrasaba. Tan solo fue un segundo pero fue la peor tortura que jamás había pasado. Noté como cada célula de mi cuerpo estaba a punto de estallar.
A su paso la tierra se reblandeció y empezó a moverse. Unos bultos empezaron a florecer en ella. Mis dedos ya estaban al límite, pero tampoco quería morir abrasado. Seguí observando los bultos. Cada vez eran más y más grandes. Cuando formaron una bola perfecta se empezaron a alargar. Cuando ya eran lo suficientemente largos unos dedos empezaron a nacer y se formaron unos brazos perfectos. Se volvieron del mismo color que la masa que se acercaba. A medida que se iba completando el proceso, empezaron a moverse de izquierda a derecha rítmicamente.
Poco a poco se formaron también a mi alrededor y también por toda la pared que mi vista alcanzaba a ver. Se empezó a desprender calor de ellas. La temperatura se estaba volviendo infernal. El pequeño ser me miraba sin saber que hacer. Todo había sucedido tan rápido que resultaba mareante. Una idea vino a mi cabeza, era mi única salvación, mi última oportunidad. Aspiré profundamente, miré mi mano y la apoyé en la pared caliente.

sábado, 18 de junio de 2011

Fuerza final

Cada vez tenía menos fuerza para sostenerme. Las manos me sudaban de tal manera por el esfuerzo, que me iba resbalando poco a poco. El pequeño ser intentaba ayudarme pero no podía con mi peso. Intenté balancearme otra vez. Giré un poco a la derecha, cogí impulso por la izquierda, resople fuerte y fallé otra vez. Las fuerzas se me estaban agotando. Todo me daba vueltas. Contemplé la idea de que me iba a caer en el abismo. Me quedaban apenas unos segundos.

viernes, 17 de junio de 2011

Caída

El círculo hueco formado a nuestro alrededor se empezó a desplazar lentamente hacia abajo. No podíamos saltar hacia el otro lado porque era como hacer un salto al vacío. Repentinamente, la tierra empezó a caer a más y más velocidad. Veíamos como la superficie desaparecía y la oscuridad de la tierra se cernía sobre nuestras cabezas. La frustración de no poder hacer nada mientras nos tragaba la tierra era inmensa. 
La escasa luz de la superficie ya se había perdido por completo y nosotros seguíamos cayendo. Paredes de tierra a la derecha y paredes de tierra a la izquierda. Ningún signo de vida a excepción de nosotros. 
Los segundos se hicieron minutos, y los minutos horas en aquella espera hacia lo desconocido, y el sentimiento de angustia crecía y crecía. Después de interminables momentos, empezamos a ir más despacio. Cuando la tierra pasó de ser marrón oscura a gris, nos detuvimos en seco produciendo un sonoro golpe. El impacto fue tan grande que nos hizo saltar y casi precipitarnos por el hueco hasta el infinito. Nos quedamos totalmente quietos, miré por el hueco y parecía que nos habíamos quedado incrustados en algo. 
Miré con mucha atención a mi alrededor. Había muchos agujeros pequeños en la pared, pero el tamaño no era suficiente como para que pudiese pasar. Miré por todo el lado de la derecha, pero nada, luego empecé a mirar por la izquierda y al fin, vi un agujero lo suficientemente grande como para pasar. Cogí al pequeño ser en brazos y lo empujé hacia el agujero. Me asusté, el corazón me empezó a latir a mil cuando noté como la tierra debajo de mí empezaba a ceder. Si no me daba prisa seguiría mi caída hacia el infinito. Salté hacia el agujero, caí de puntillas y me resbalé. El corazón me salía del pecho de la angustia. Conseguí cogerme con una mano del borde. 
El hueco ya había empezado a descender dejándome sin más opciones. La mano me empezó a resbalar, me balanceé un poco para intentar sujetarme con la otra mano. Mi primer intento fue fallido, los dedos cada vez tenían menos fuerza pasa sujertarme. Estaba en una situación límite, el precipicio me llamaba, pero yo no quería escucharle. Lo intenté una segunda vez. Tenía las manos sudorosas

jueves, 16 de junio de 2011

Nuevos temblores

El humo blanco cubrió toda la explanada a excepción de dos círculos, uno alrededor de los druidas, y otro entorno a nosotros  . Era muy denso y salía constantemente.  Al principio los cuervos estaban muy confusos y no sabían que hacer. Al cabo de unos minutos el humo alcanzó una temperatura muy elevada, algunos sufrieron serias quemaduras. Iniciaron el vuelo derrotados. Poco después el humo cesó. Los druidas nos dedicaron una mirada de agradecimiento y corrieron a socorrer a los heridos.
Respiré profundamente y por un momento me sentí tranquilo. Había acumulado demasiada tensión en muy poco tiempo. El pequeño ser cerró los ojos y se acurrucó  a mi lado. Había realizado un gran esfuerzo, y, la energía que le había traspasado era insuficiente. En escasos segundos se quedó profundamente dormido. Yo intenté aguantar, pero tras comprobar que todo estaba bien, me venció el cansancio.
Me despertó un fuerte temblor. Los druidas y el pequeño ser se quedaron alarmados también. Tras el primero, otros cuatro siguieron. Las grietas del suelo se abrieron un poco más y nos quedamos totalmente incomunicados. Nadie comprendía lo que estaba pasando.
Miré dentro de una grieta. Me escondí lo más rápido que pude, ya que vi como el humo blanco avanzaba por el hueco y pronto saldría. Una segunda explosión de humo blanco se produjo. La siguieron un par de temblores más y empecé a notar como la tierra se empezaba  a desplazar. Una ola de pánico nos inundó. Se había formado un círculo hueco a nuestro alrededor. No teníamos como escapar de allí. La tierra se empezó a mover y bajamos de nivel. El sonido de un derrumbamiento inundó mis oídos.

lunes, 13 de junio de 2011

Vista borrosa

De una manera muy rápida, los druidas se organizaron mediante gestos. Se colocaron en un círculo y  empezaron a atacar a los cuervos. Hicieron diversos remolinos para despistar a los granzilius. Con esto conseguían que las imágenes pareciesen borrosas. También hacían diversos cambios de posición. Los cuervos empezaron a lanzar fuego, pero dado el movimiento de los druidas, tenían menos posibilidades de acertar. Pero había algo que faltaba. Algo que no me convencía del todo. Empecé a mirar a mi alrededor.
No veía al pequeño ser, eso me inquietaba mucho. Me adentré en el círculo de los druidas para ver si se encontraba allí, pero no. Los remolinos de viento dificultaban mi visión. Mediante pequeños destellos de luz, que salían de mi mano, conseguí alejarme lo suficiente para ver casi todo el campo de batalla sin resultar herido. Por fin le vi.
Estaba tumbado inconsciente en el otro lado de la explanada. Un cuervo se estaba acercando lentamente hacia él con un brillo de regocijo en la mirada. Me entró pánico al pensar que le podían hacer daño o que le podía perder. Empecé a correr hacia él sin importarme el peligro. Cuando ya estaba cerca, una pequeña bola de fuego me alcanzó y me derrumbó al suelo. Me había alcanzado la pierna. Tenía una gran quemadura que me hizo chillar de dolor y me nubló la vista. Intenté mirar al pequeño ser, no podía distinguir bien la imagen. Me sentía frustrado.
Intenté aclararme los ojos, pero era en vano. Respiré profundamente, abrí los ojos al máximo y según el recuerdo que tenía de la posición en la que estaba avancé. Sentí como el estómago se me revolvía al pensar que el cuervo estaba más y más cerca a cada segundo de él. Estaba en el suelo y no se movía.